La euforia se ha desatado en las calles de la Ciudad Condal tras la consecución de un nuevo título de Liga para el Barcelona. En una rúa multitudinaria, los jugadores y el equipo técnico de Hansi Flick han festejado por todo lo alto su segundo campeonato consecutivo, convirtiendo las avenidas en una auténtica fiesta azulgrana que ha dejado imágenes para el recuerdo de todos los aficionados culés 🏆.
Sin embargo, el gran protagonista de la jornada no ha sido precisamente por su juego sobre el césped, ya que el joven extremo se encontraba lesionado y tuvo que vivir el último Clásico desde la grada. Lamine Yamal ha decidido robarse el foco de atención, demostrando que su actitud fuera del terreno de juego sigue generando tanta polémica como su talento dentro de él.
El dardo envenenado hacia el madridismo
El futbolista no ha querido perder la oportunidad de lanzar un mensaje directo a su máximo rival, Jude Bellingham. Durante el recorrido del autobús, Lamine Yamal recogió una camiseta lanzada por un aficionado en la que se podía leer con claridad: "Gracias a Dios no soy madridista". Este gesto, que buscaba una repercusión internacional, fue captado por miles de móviles y rápidamente se viralizó en las redes sociales, llegando incluso a ser compartido por el reconocido periodista Fabrizio Romano.
Lejos de quedarse ahí, el joven atacante continuó con su particular show junto a su compañero Gavi, con quien entonó cánticos desafiantes contra el club blanco. Con el micrófono en la mano, el jugador se atrevió a decir ante la multitud: "hablar es muy barato, no os olvidéis". Con esta frase, el extremo replicó las palabras que el propio Bellingham utilizó en su día, dejando claro que su intención era hurgar en la herida del madridismo tras una temporada complicada para los blancos 🗣️.
Una actitud que sigue generando controversia
Esta no es la primera vez que el jugador se convierte en el centro de todas las miradas por sus formas. Ya en la primera vuelta, el futbolista había enfadado profundamente a la afición del Real Madrid tras realizar declaraciones en la previa del encuentro donde insinuaba goleadas e incluso llegó a afirmar con rotundidad que el conjunto merengue "roba". Su estilo desenfadado y, para muchos, provocador, parece no tener límites, lo que ha vuelto a poner al joven en el punto de mira de la opinión pública.
Además de los ataques verbales, durante la celebración se pudo ver al jugador portando una bandera de Palestina. Este gesto ha sido interpretado por muchos como una reivindicación política, añadiendo una capa extra de controversia a una tarde que debería haber sido meramente deportiva. Mientras tanto, el Real Madrid cierra una temporada sin títulos y ya prepara su respuesta para el próximo año ⚽.
Datos clave
- Lamine Yamal celebró el título de Liga con una camiseta que rezaba "Gracias a Dios no soy madridista".
- El jugador repitió la frase "hablar es muy barato" para provocar a Jude Bellingham y al Real Madrid.
- El extremo también fue visto ondeando una bandera de Palestina durante la rúa de celebración del Barcelona.


















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