El FC Barcelona ha dejado claro en la Supercopa que no solo está para competir, sino para arrasar. La goleada por 5-0 al Athletic Club no fue casualidad, sino la confirmación de un equipo en estado de gracia. Pero más allá del resultado, hay un detalle que está revolucionando el vestuario: Roony Bardghji ha llegado para quedarse.
El joven sueco, que aprovechó la ausencia de Lamine Yamal para brillar, demostró que no es un simple suplente. Su actuación fue tan sólida que ahora Hansi Flick se enfrenta a un dilema inesperado: ¿cómo gestionar un ataque con dos joyas que exigen minutos? 🔥
La explosión de Bardghji en la Supercopa
El partido contra el Athletic fue el escenario perfecto para que Bardghji dejara su huella. No marcó goles llamativos ni regateó a medio equipo, pero su inteligencia táctica y su capacidad para leer el juego fueron clave. Cada pase, cada desmarque, cada decisión fue la de un jugador con la cabeza fría y los pies bien plantados en el terreno de juego.
Lo más llamativo no fue su talento individual, sino cómo encajó en el sistema de Flick. El Barcelona no perdió fuelgo con él en el campo; al contrario, ganó en fluidez y en opciones de ataque. El sueco no es el futuro, es el presente, y el club ya lo sabe. Por algo frenaron su posible salida en el mercado invernal.
El desafío de Flick: equilibrar talento y jerarquía
Ahora viene lo complicado. Lamine Yamal es intocable, un fenómeno que no puede salir del once. Pero Bardghji ha demostrado que merece más que unos minutos sueltos. El problema no es la calidad, sino el tiempo: en un calendario apretado, ¿cómo repartir las oportunidades sin generar malestar?
Flick tiene varias opciones: rotaciones más audaces, cambios tácticos que permitan jugar a ambos o incluso apostar por un sistema que aproveche sus virtudes. Lo que está claro es que ignorar a Bardghji sería un error. Un jugador que crece a este ritmo no puede quedarse en el banquillo por mucho tiempo.
Un Barcelona con más armas que nunca
La goleada en la Supercopa no solo dejó un pase a la final, sino una sensación de equipo completo. El Barça ya no depende de dos o tres estrellas, sino de un bloque donde los jóvenes aportan frescura y los veteranos, experiencia. Bardghji es la prueba de que la cantera y los fichajes bien planificados dan sus frutos.
La final contra el ganador del Atlético-Real Madrid será el próximo examen, pero el mensaje ya está lanzado. Este Barcelona tiene profundidad, tiene hambre y, sobre todo, tiene alternativas. Flick no solo dirige un equipo, sino un proyecto con futuro.
Datos clave
- Roony Bardghji fue titular en la goleada del Barcelona al Athletic (5-0) y convenció a Flick.
- El club decidió frenar su salida en el mercado invernal tras su gran actuación.
- Hansi Flick deberá gestionar los minutos entre Bardghji y Lamine Yamal, dos joyas del ataque culé.




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